domingo, 16 de agosto de 2015

Benjamin Lacombe

Hace ya un tiempo descubrí a Benjamin Lacombe, un ilustrador francés que me tiene enamorada con lo que hace.
Lo primero que llegó a mis manos fue Madama Butterfly, una adaptación de la ópera de Puccini  y del libro Madame Chrysanthème, de Pierre Loti. En esta ocasión además de ilustrar también se encarga de la parte literaria porque es una ópera que le cambió la vida cuando la disfrutó junto a su madre y su intención es transmitir esa emoción.
Por supuesto tengo el libro, el día que llegué a casa y lo abrí me sentí como una niña pequeña con zapatos nuevos, mis ojos no dejaban de mirar incrédula la belleza de cada página, la historia me conmovió, pero el desplegable de diez metros de la cara posterior fue la mayor sorpresa que guardaba el libro, os fascinará. También tuve la ocasión de visitar la exposición que hizo en el Museo ABC de Madrid con motivo de la publicación de este libro, nos mostró sus originales y muchos más objetos creados en exclusiva para la exposición.


Mis estanterías cuentan con Cuentos Macabros una edición de lujo de los cuentos de Edgar Allan Poe traducida por Julio Cortázar y amenizados por las ilustraciones del ya mencionado Benjamin Lacombe.


El último miembro de la colección es un cuento que me regalaron. Es una historia muy triste pero no deja indiferente a nadie, el cuento esta dedicado al maltrato infantil, en concreto al abuso.




Recientemente ha publicado Los superhéroes no comen alcachofas un título muy divertido que adelanta la historia de Fosfo, un superhéroe que va descubriendo sus poderes y nos cuenta sus proezas, las normas de su oficio y sus aventuras. 

¿será el siguiente en unirse a la colección? 

Podeis seguirle en su Facebook, es muy activo en esta red social donde sube las ilustraciones que esta haciendo para sus nuevos proyectos. Actualmente esta trabajando en Alicia en el país de las maravillas, la publicación se hará en Francia pero sigo cruzando los dedos para que también lo haga en España porque los retazos que nos esta dejando me tienen cautivada.







miércoles, 12 de agosto de 2015

Mi nuevo mundo empieza ahora

No puedo decir que últimamente este cargada de positividad y buenos pensamientos, cosa que en esta época no me suele ocurrir porque como ya os he explicado más de una vez el verano me apasiona. Pero este año esta haciendo que no sea todo lo divertido que esperaba, he pasado muchas días encerrada en casa y no sabéis la de veces que le he dado a la cabeza.
Me encuentro en una paranoia constante, lo que antes veía bien o medio bien ahora ya no lo veo, todo lo veo mal y me obsesiono con todo, pienso en el rumbo que lleva mi vida, si quizá tendría que dar un cambio a todo y entonces encuentro esta frase:



Quizá mi vida necesitaba esto para cambiarlo todo, para cerrar una etapa y abrir otra nueva, salir de lo que ya no me gusta o no me aporta nada. Y no voy a dudar, voy a coger las riendas de mi vida sin mirar atrás, lo necesito. A partir de hoy voy a desterrar el pesimismo y el desánimo, tengo que ser fuerte y afrontar los baches que pone la vida en mi camino y hacerlo con determinación. 
Voy a sacar de mi la debilidad que estos días se ha apoderado para coger el mundo por montera, y esta vez ni nada ni nadie me va a parar porque pienso hacer lo que me de la gana sin mirar atrás y sin pensar en el qué dirán.
Basta de pensar en los demás y ahora voy a mirar por mi, estoy dispuesta a todo, fuera miedos, aquí estoy yo, y he vuelto para pisar muy fuerte.


domingo, 9 de agosto de 2015

Esos días de verano (I)

Me encanta el verano, es mi estación preferida, desde niña no la cambio por ninguna otra.
Recuerdo el término de las clases, la entrega de notas y las despedidas de algunos compañeros. Pero empezaba ¡el verano!


Lo primero y más importante es que no había que madrugar, podía prolongar mi estancia en la cama horas con tal de evitar los deberes de verano que mi madre me obligaba hacer. Empecé con los cuadernillos Rubio, caligrafía, cuentas, problemas, hasta que llegaron los cuadernos de vacaciones Santillana. Los empezaba con mucho interés, pero iba disminuyendo según pasaban los días y mi cabeza olvidaba el colegio. ¿Para qué hacer deberes cuando podía bajar a la piscina?


Donde he pasado más horas durante mis veranos ha sido en la piscina (más tarde, se puede decir que gran parte de mi vida se ha desarrollado en las piscinas). A las doce ya estábamos todos reunidos para entrar por la puerta, dejábamos las toallas en el césped y salíamos corriendo para tirarnos al agua. Podíamos pasar horas haciendo el pino, jugar a las peluqueras y hacernos tupés imposibles, o tirarnos de mil formas (¿quién no se ha tirado de palito, bomba...hacerlo de cabeza ya era otro nivel). No nos cansábamos, y si lo hacíamos, lo nuestro eran las cartas. Comenzamos por el cinquillo, era muy sencillo y nos terminó aburriendo, pasamos al chinchón, podíamos estar toda la mañana hasta que uno llegaba a cien y perdía, lo que llevaba el consiguiente baño. El gran descubrimiento fue "culo", con este juego amortizábamos toda la mañana, la tarde e incluso la noche, se nos podía considerar unos ludópatas.

A las tres de la tarde entraba por la puerta de mi casa para prepararme para comer porque mi padre llegaba de trabajar más o menos a esa hora y así comíamos juntos. Si por mi hubiera sido, con el último bocado en la boca hubiera cogido la toalla y en tres minutos estaría en la piscina, pero no, todos conocemos a nuestra amiga digestión, esa que te hacía quedarte en casa hasta que pasaran dos horas porque si te metías antes en el agua te podía dar un corte de digestión. Me acuerdo que le decía a mi madre que me dejara bajar que hasta las seis no me metía en el agua, pero no colaba, bien sabía mi madre que si me dejaba ir a la piscina me metería antes de la hora. Era el momento más largo del día, en esa época no había siesta que valiese, mi argumento era que luego no dormía por la noche, no sé cómo llegué a esa conclusión cuando es tumbarme en la cama y caer en sueño profundo, ¡Cosas de críos!
Después de todo el día de piscina llegaba a casa pidiendo merienda-cena, porque parecía que el verano se iba a acabar mañana y no iba a tener tiempo de jugar con mis amigos. Mientras que me duchaba, mi madre preparaba lo que le pedía ( sé lo que pensáis,es una santa, lo mismo pienso yo), me lo comía a la carrera y ya estaba en la calle con veinte duros en el bolsillo para comprarme un helado de postre.


Las noches transcurrían jugando a fuga o rescate, la cosa era correr, como no habíamos hecho ejercicio en la piscina...éramos incombustibles, pasaban las horas hasta que nos subíamos a casa después del consiguiente grito desde la terraza: ¡Vamos, qué ya es hora de irse a la cama!

Ahora los veranos son mucho más diferentes que los de esa época, pero cada edad tiene sus cosas. Lo recuerdo con nostalgia, no cambiaría mis veranos por ningún otro.


miércoles, 5 de agosto de 2015

Verano en casa

Este verano lo tenía planeado, para un año que consigo tener vacaciones en Agosto, una semana en la playa no me la quitaba nadie, y el resto ya veríamos como surgía.


Eso de que no me las quitaba nadie no es cierto, ya me las quito yo misma, que por eso no vi un escalón y me doble el tobillo de una manera que al instante tenía una bola del tamaño de una pelota de tenis.
Así que aquí me tenéis, compuesta y sin vacaciones, ni a la piscina puedo bajar, porque ¿dónde voy con un vendaje hasta la rodilla? Con lo que me gusta a mi el agua que soy animal acuático.
Sí, mala pata, eso es lo que tengo y una mala leche que no os podéis hacer una idea, desborda por todos mis poros y es que odio que los planes salgan mal, y en estos momentos mis amigos y familia también me odian a mi, soy consciente que no me puedo estar quieta a pesar de lo que tengo y que tengo un humor de perros, pero solo os pido un poquito de paciencia.


Me aburro como una ostra, no me apetece hacer nada, así que como no me puedo bañar en el mar ni meterme en la piscina, me paso todo el santo día viendo los Mundiales de natación de Kazán, me sé todas las coreografías de la natación sincronizada y no me pierdo ningún partido de nuestras guerreras, el equipo de waterpolo femenino, que no dudo que vayan a hacer algo grande como nos tienen acostumbrados porque van de menos a más.


No, no me apetece leer y no me preguntéis porque, yo tampoco lo entiendo, pero estoy enganchada a Juego de Tronos, ayer vi toda la tercera temporada y hoy cae la cuarta seguro, no hay mal que por bien no venga, me voy a poner al día con esta serie. No esperaba que me gustara tanto como lo esta haciendo, os dejo que tengo seguir con ella que sino no me van a quedar uñas en los dedos.



¿Cómo va vuestro verano? 
¡Contádme! no os importe dar muchísima envidia

domingo, 2 de agosto de 2015

Libros para este verano

Cada vez se hace más extensa mi lista de libros pendientes, entre que añado más cantidad de los que leo y que también leo libros que no se incluyen en la lista. Conclusión, menos mal que tengo inquietudes porque me preocuparía mucho más que la lista menguara hasta llegar a cero y no encontrar nada que me motive añadir.

Os muestro algunos de los que tengo más ganas:


No tardaré mucho en leerlo porque me lo regalaron por mi cumpleaños y esta a la espera de terminar los comenzados. El Jilguero me atrajo porque Donna Tartt ganó el Pulitzer con el, además de que lo valoran ya como un clásico que se debe leer. Recientemente bicheando por diferentes blogs he visto que no defrauda en ningun aspecto y también recomiendan otras lecturas de la misma autora.


Ya los tengo en mi estanteria, ahora mismo no me acuerdo porque entró en mi lista, quiza por el titulo que es como el de George Orwell, 1984. Ya se que veis una Q en medio que nada se parece al titulo de Orwell pero es que en japones la Q y el 9 son homófonos y se pronuncian igual. El libro trata sobre las vidas de dos personas en Japón. Espero poderos contar más dentro de poco.


Esta novela está automáticamente en mi lista después de haberme leído Dime quién soy de la misma autora. No tengo palabras, me gusto tanto...sobre todo me emocionó y me sorprendió. Espero que con Dispara, yo ya estoy muerto me ocurra lo mismo.

Ya os contaré como avanza mi lista en las dos direcciones

¡Feliz verano lector!